Una ola de militantes de paz arropa poco a poco a Puerto Rico con su heroísmo patriotico traducido en blogs. Nos regalan a través de páginas como esta su tiempo en defensa de las calles de nuestra isla, dándole foro a una clase marginada que se resiste a rendir sus vecindarios, y quienes a diario son expuestos a la violencia que esta generación ya acepta como cotidiana. Pero la pregunta impera: ¿Que nos pasó? ¿Cuando “los malos” se volvieron mas fuertes, y empujaron a “los buenos” a embarcar en esta misión informatica y educacional como medida desesperada para recuperar nuestra isla?
Creciendo en vecindarios de clase trabajadora en Carolina (rodeados por barrios pobres con los que compartíamos nuestras escuelas públicas), fuí expuesto desde temprano a actividades ilegales ocurriendo frente a mis ojos. Así aprendí, a no decir lo que veía en la calle, a tirarme al piso si
Creciendo en vecindarios de clase trabajadora en Carolina (rodeados por barrios pobres con los que compartíamos nuestras escuelas públicas), fuí expuesto desde temprano a actividades ilegales ocurriendo frente a mis ojos. Así aprendí, a no decir lo que veía en la calle, a tirarme al piso si